Wat U-Mong y la comunidad de monjes

Durante siglos los monjes budistas evitaron vivir en las ciudades, estableciéndose en los bosques cercanos a ellas durante la estación de las lluvias, cuando los caminos se hacían intransitables.
El Wat U-Mong es un buen ejemplo, una comunidad budista instalada junto a la ciudad de Chiang Mai, en el bosque de una montaña próxima.
Su buena disposición para acoger al forastero supone una oportunidad de conocer mejor el budismo, sus creencias y su forma de vida.

Wat-U-Mong-PRINCIPAL-1low.jpg

En un bosque situado a los pies de la montaña Doi Suthep, junto a la ciudad de Chiang Mai, encontramos el Wat U-Mong.  Un monasterio budista poco frecuentado por los occidentales, a pesar de que tiene múltiples atractivos y de estar lleno de vida. 
El motivo principal de esta visita es que aquí vive una comunidad de monjes muy receptiva con el forastero.

Podrá moverse con bastante libertad y ver cómo viven, claro que procurando siempre estar atento para no incomodar a nadie ni alterar sus actividades.

El wat U-Mong es también un centro de meditación y de estudios budistas abierto a los viajeros interesados por estos temas, de manera que les ofrecen la posibilidad de ampliar sus conocimientos y de mejorar en la práctica de esta disciplina.

Del interior del recinto únicamente vamos a destacar varias singularidades, como son las galerías que dispone en el interior de la montaña, donde pueden encontrarse imágenes de Buda y algunas celdas para los residentes.

Wat U Mong PRINCIPAL 2.jpg

A través de unas escaleras protegidas por dos imponentes nagas se accede a la parte alta de la ladera, donde se encuentra -junto a la gran estupa- una estatua de Buda muy interesante por ser poco frecuente.

En su búsqueda de la sabiduría Siddharta paso un tiempo practicando la vida ascética más exigente, momento que precisamente representa esta imagen, un Buda completamente extenuado. Aunque es una opción para quienes deseen escogerla, la senda que nos propone no exige comportamientos extremos ni heroicos, es suficiente el camino de en medio.

Hay una columna que es una réplica de los pilares del rey indio Asoka. La rueda del Dharma sobre los cuatro leones significa que finalmente ésta siempre prevalece sobre las bestias, que aquí simbolizan los leones.

Visitar un monasterio budista enriquece la visión que podamos llevarnos del budismo y nos ofrece la posibilidad de conversar con alguno de ellos.

Wat U Mong PRINCIPAL 3.jpg

En el universo interior de los monasterios todo lo que hay y se hace tiene una gran carga simbólica.

En la antigüedad se llevaba a tal extremo que afectaba incluso a cosas aparentemente triviales como es la ubicación de las residencias de los monjes. Estas debían estar situadas a la derecha del Buda principal del templo, en caso contrario los monjes sufrirían las consecuencias. Si, por ejemplo, quedaban a la izquierda, muchos de ellos se verían aquejados de enfermedades graves y si se construían detrás, el conflicto se adueñaría de la comunidad monástica. 

La presencia de símbolos también incluye a las actividades de los monjes. Tareas sencillas y ordinarias como barrer adquieren aquí un sentido especial. Si lo piensa bien, de barrer nunca se acaba y limpia lo que otros ensucian, a veces antes de haber terminado la tarea. Una manera de ejercitar la paciencia y la humildad. 

Como actividad de servicio a la comunidad, se suma a las acciones positivas en beneficio del karma.

Pocas comunidades son tan abiertas y hospitalarias como las budistas, y el Wat U-Mong de Chiang Mai es un buen ejemplo.

Wat U Mong PRINCIPAL 4.jpg

Wat U Mong PRINCIPAL 5.jpg

Quizá te interese